
Corriendo a un escape, llega a un punto sin más camino en el que sólo podía contemplar lluvia. La lluvia caía y sus lágrimas se mimetizaban con esta misma, tranquilizando poco a poco su corazon.
No sólo yo estoy llorando...
Los fuegos artificiales se veían opacos desde lejos. ¿De dónde vendrán?
Las explosiones hacían que los latidos se hicieran sordos y sus sollozos sólo se hicieron más grandes. No quería seguir así. No quería seguir escapando. No quería seguir llorando sin que nadie la viera.
...ya nada... nadie podría ayudarme... nunca hubo oportunidad...
Se había sentado en la orilla del muelle, el frío invadía todo y quedarse quieta talvez le ayudaría... Comenzó a tararear para sí, pero sólo resolvió romper en llanto una vez más.
Tanto... tanto para que... para que sólo...
Vio el agua cuando abrió los ojos, abajo, olas meciéndose en frente de ella... se veían tan pacíficas... sólo un pequeño esfuerzo y se fundiría con su paz...
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